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Cuarta sesión del seminario “Estado de Excepción-Excepción del Estado” contará con la participación de la filósofa Blanca Rodríguez López

La cuarta y última sesión del seminario internacional “Estado de Excepción-Excepción del Estado. Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia”, que organiza el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con colaboración de Humaniora, se realizará el próximo lunes 2 de noviembre.

 

La sesión titulada «El COVID en España: el abandono de las residencias de mayores y las condiciones de vida de los temporeros migrantes», tendrá como expositora a la filósofa y académica Blanca Rodríguez López de la Universidad Complutense de Madrid.

El conversatorio se realizará el lunes 2 de noviembre de 2020, a partir de las 12:30 horas (Chile) y podrá ser seguido a través de Facebook Live de Humaniora, de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile y del CEDEA. En la sesión participarán como panelistas Iñigo Álvarez (Dr. en Filosofía, académico e investigador CEDEA), Lieta Vivaldi (Dra. en Sociología e investigadora CEDEA) y Andrea Hidalgo (Dra. en Estudios Latinoamericanos, investigadora CEDEA y Secretaria Ejecutiva de la Red Humaniora).

Postula a los programas de postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la U. Católica de Temuco

Conoce y postula a los programas de postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Católica de Temuco – Convocatoria 2021 / Postulaciones abiertas (Inicio de clases: Marzo-abril 2021).

Para más información de cada uno ingresar al enlace en el nombre de cada programa:

El Magíster en Antropología se presenta como el primer programa de esta índole en el sur de Chile y tiene un perfil profesional orientado al perfeccionamiento y actualización de conocimientos y prácticas antropológicas. El magíster está orientado tanto a estudiantes graduados/as en antropología y otras ciencias sociales, como a profesionales que se desempeñan en áreas donde las dinámicas sociales y culturales adquieren una relevancia significativa.

El Programa de Magíster en Trabajo Social y Familias en Contexto de Diversidad Socio-Cultural es un programa de carácter profesional que se caracteriza por formar graduados-as en las áreas específicas de Trabajo social con perspectiva intercultural y Familias e infancia en contextos interculturales.

Responde a la necesidad de los profesionales de la región de La Araucanía y de la macro zona sur del país; contexto sociocultural que hace éticamente indispensable el fortalecimiento articulado de las capacidades profesionales. En este sentido, esta propuesta formativa reconoce la particular situación socioeconómica, cultural y política de la macro zona sur de Chile y, en consecuencia, entrega herramientas para el desarrollo de acciones transformadoras, desde una mirada contextual e intercultural. A su vez, entrega herramientas para aportar al desarrollo de políticas de reconocimiento de la diversidad de mundos de vida presentes en este territorio. El análisis de las dinámicas de las Familias desde una perspectiva Intercultural-crítica, es el propósito de este programa. En este sentido, este magíster busca otorgar mayor sistematicidad y pertinencia a las prácticas profesionales, mediante procesos analíticos, reflexivos y participativos.

Los territorios comprendidos en la Macro Región Sur de Chile son el escenario de diversos procesos históricos y contemporáneos que surgen como resultado de los múltiples intercambios y conflictos entre la sociedad hispano-chilena y los pueblos originarios, principalmente. A ello se suman más recientemente las dinámicas migratorias y las demandas por la equidad de género que se intersectan en el panorama inter-étnico ya mencionado complejizando el espacio de las relaciones interculturales. Este programa surge en respuesta a la necesidad de comprender en profundidad las dinámicas interculturales e interétnicas y busca contribuir desde el diálogo académico a una mejor convivencia.

El Magíster en Gobierno y Asuntos Públicos es un programa de carácter profesional orientado a profundizar conocimientos y desarrollar competencias para el análisis del contexto nacional, regional y local. El programa aporta modos de identificación de problemáticas sociales, políticas, institucionales, y de gestión, avanzando en la construcción de análisis, comunicación de ideas, y/o proposición de soluciones, construidas en base a metodologías y herramientas para el diseño, gestión y evaluación de las políticas públicas, programas y/o proyectos públicos.

El graduado/a será una profesional con una sólida formación que le permitirá analizar el contexto nacional, regional y local; identificar problemáticas sociales, políticos, institucionales, y de gestión; proponer soluciones; comunicar ideas construidas en base a metodologías y herramientas necesarias para el diseño, gestión, implementación y evaluación de políticas, programas y proyectos públicos, que orienta su saber al servicio de la búsqueda de una sociedad más humana, inclusiva, justa y solidaria, consistente con los valores propios de nuestra universidad.

  • Magíster en Estudios del Lenguaje y la Comunicación (Nuevo programa)

Este programa, de carácter académico, es el más reciente y se encuentra alojado en el Departamento de Lenguas. Busca contribuir a la formación de personas comprometidas con la investigación en áreas específicas de los estudios del lenguaje y la comunicación. Las líneas de investigación que sustentan el programa han sido seleccionadas con el propósito de comprender la diversidad de formas y niveles de expresión que presenta el lenguaje y comunicación, siempre en consideración de sus contextos de uso. Desde los estudios lingüísticos, se priorizan los enfoques psicolingüísticos y sociolingüísticos, mientras que los estudios discursivos y comunicacionales adscriben a un enfoque socio-crítico e interdisciplinario. Su modalidad es semi-presencial.

El Doctorado en Estudios Interculturales es un programa de carácter académico que entrega una formación científica basada en competencias y que se caracteriza por dar respuesta a la demanda de formación de recursos humanos avanzados para la generación de conocimientos, considerando los nuevos escenarios socioculturales de las regiones, el país y los desafíos de la diversidad cultural en un mundo globalizado que busca comprender, explicar y mejorar las interacciones de los pueblos, especialmente en contextos interculturales e interétnicos en América Latina.

Está centrado en la investigación avanzada en ciencias sociales y humanas, privilegiando la construcción crítica de teorías apropiadas a enfoques interdisciplinarios y transdisciplinarios de las relaciones interculturales, según los tipos de proyectos de investigación en curso.

*Se ha contemplado que, en caso de contingencia, se recurrirá a modalidad online.

Más información de la Dirección de Postgrado de la Universidad Católica de Temuco AQUÍ

Postulaciones 2021 abiertas para el Magíster en Relaciones Internacionales y Estudios Transfronterizos del INTE-UNAP

El proceso de postulación para la admisión 2021 del Magíster en Relaciones Internacionales y Estudios Transfronterizos del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Arturo Prat estará abierto hasta el 31 de octubre de 2020.

El programa de postgrado, que es parte de la Red Humaniora, fue acreditado por 4 años por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) y eso implica que quienes sean seleccionados podrán optar al Programa de Becas de Magíster Nacional, así quienes adjudiquen dicho beneficio recibirán una beca de mantención y pago de arancel del programa de acuerdo a las Bases 2021, de modo que el programa podrá recibir postulantes de distintas partes del país.

El magíster cuenta con una modalidad presencial de cursos regulares e intensivos. El régimen de estudios es semestral y consta de una duración de tres semestres de clases, más uno de actividades de graduación.

El Magíster en Relaciones Internacionales y Estudios Transfronterizos es dirigido por la Dra. Nanette Liberona, quien nos cuenta algunos detalles de este programa que el 2021 va por su tercera versión. “Uno de los principales objetivos de este programa es formar postgraduados con una sólida formación teórica y metodológica en Relaciones Internacionales y otras disciplinas de las Ciencias Sociales, contribuyendo a que sean capaces de analizar y comprender la realidad política de América Latina y particularmente las emergentes dinámicas transfronterizas y migratorias que acontecen en el Cono Sur del continente”, señala la académica.

Dentro de las características que se pueden destacar del programa, Nanette Liberona indica: “Es un magíster de carácter mixto, es decir que, a pesar de tener una sólida formación de tipo académica, que culmina con la elaboración de un artículo científico, está además orientado al ámbito profesional, entregando herramientas para la aplicación de los conocimientos teóricos en instituciones públicas y privadas. Asimismo, nuestro emplazamiento en el norte de Chile, permite desarrollar un conocimiento situado en el territorio fronterizo de Tarapacá”.

Respecto al proceso de postulación e inicio de clases y las medidas que se tomarán debido a la situación sanitaria por el COVID 19, la académica destaca que las postulaciones se hacen a través de la plataforma virtual de admisión de postgrado de la Universidad Arturo Prat y que posteriormente los y las postulantes pre-seleccionados/as serán citados/as a una entrevista vía Zoom.

“Los resultados de este proceso de selección serán informados por correo electrónico. En cuanto a las clases, que partirán en abril 2021, en principio esperamos que sigan siendo presenciales, tal como han sido en las dos primeras cohortes, no obstante, nos regiremos por las medidas sanitarias que tomen las autoridades de salud y de educación superior. Por lo tanto, si es necesario, las clases se realizarán de forma virtual o semi-presencial, para lo cual contamos con espacios cómodos en los que es posible el distanciamiento social”, agrega la directora del programa, quien invita a la comunidad de Humaniora a conocer y postular a este Magíster del INTE, que es el primer programa de postgrado acreditado de la UNAP y que incursiona en temáticas críticas de la realidad actual.

Los interesados en postular y conocer más antecedentes y requisitos del mismo ingresar AQUÍ

Postulaciones abiertas para los programas de postgrado de la Facultad de Humanidades y Arte UDEC 2021

Las postulaciones para el primer semestre 2021 a los programas de postgrado de la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción se encuentran abiertas y con todas las condiciones para poder realizar una postulación de manera segura debido a la crisis sanitaria por el COVID-19.

Para conocer más detalles acerca del proceso de postulación y sobre los programas que ofrece la facultad, conversamos con Edson Faúndez, director del Doctorado en Literatura Latinoamericana y coordinador de los programas de postgrado de la Facultad de Humanidades y Arte de la UDEC, quien nos entrega información relevante para conocer el proceso de admisión para el año académico 2021 y de los objetivos y características que se destacan de los programas de su unidad académica.

La Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción ofrece actualmente ocho programas de postgrado: Magíster en Arte y Patrimonio, Magíster en Filosofía, Magíster en Historia, Magíster en Literaturas Hispánicas, Magíster en Lingüística Aplicada, Doctorado en Historia, Doctorado en Literatura Latinoamericana y Doctorado en Lingüística. En este sentido, el profesor Faúndez destaca que siete de los programas señalados se encuentran acreditados y uno se someterá próximamente a acreditación, por lo que la formación de postgrado de su facultad cumple con los estándares de calidad de la Dirección de Postgrado de la Universidad de Concepción y de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). «Esto permite, por un lado, que nuestros estudiantes puedan optar a becas internas de exención de arancel y de estipendio, y becas externas, por ejemplo, de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID); y, por otro lado, asegura que nuestros graduados recibirán una formación de excelencia que les permita desarrollarse en sus respectivos campos (inter)disciplinarios», indica el académico.

En esta misma línea agrega: «Uno de los rasgos que quizá mejor enseña el nivel alcanzado por los programas, que se articulan sobre la base de líneas de investigación respaldadas con proyectos de investigación y publicaciones, es su creciente internacionalización, evidenciada por la presencia sistemática de profesores visitantes, la movilidad estudiantil y el aumento de estudiantes extranjeros en nuestras aulas físicas y virtuales».

Todos los programas de postgrado de la Facultad de Humanidades y Arte ya iniciaron su proceso de postulación para el primer semestre de 2021. Las(os) interesadas(os) en recibir una formación de primer nivel nacional e internacional pueden contactarse directamente con las asistentes de dirección Sra. Lilian Güenante (lguenant@udec.cl) y Sra. María Rosa Fritz (marisoto@udec.cl), quienes entregarán toda la información requerida.

Pueden acceder a información relevante, además, ingresando al sitio de la Feria Virtual de Postgrado de la Universidad de Concepción AQUÍ

Respecto a las medidas que se tomarán debido a la situación sanitaria generada por el COVID-19, el profesor Faúndez reconoce que la pandemia ha afectado las vidas de todas y todos, pero destaca que desde la casa de estudios se han adoptado todas las medidas necesarias para asegurar tener clases con normalidad. «Los programas de postgrado de la Facultad de Humanidades y Arte, aunque ha experimentado los efectos de la situación mundial, han logrado mantener su continuidad, sin que esto implique un deterioro en la formación de nuestros graduados. Los programas disponen de medios tecnológicos que permiten la docencia a distancia y nuestras bibliotecas cuentan con bases de datos y con protocolos que permiten a estudiantes tesistas disponer de recursos bibliográficos. Además el proceso de postulación se realizará este año de manera remota y en las fechas estipuladas por cada programa», señala el coordinador de los programas de postgrado, quien además invita a la comunidad de Humaniora, «que se caracteriza por acoger el encuentro y el diálogo crítico, a conocer aún más los programas que ofrece la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción».

Para conocer más sobre la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción ingresar a su sitio web AQUÍ

 

 

Tercera sesión del seminario “Estado de Excepción-Excepción del Estado” tendrá como invitado al pensador italiano Maurizio Lazzarato

La tercera sesión del seminario internacional “Estado de Excepción-Excepción del Estado. Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia”, que organiza el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con colaboración de Humaniora, se realizará el próximo 19 de octubre y contará con la participación del destacado sociólogo y filósofo Maurizio Lazzarato.

El conversatorio que tendrá como título “¿Cómo retomar un pensamiento de la revolución?: capitalismo, vidas y lucha en plural”, se realizará de manera online y contará con la participación como panelistas de Rodrigo Karmy (Profesor e investigador del Centro de Estudios Árabes y del Departamento de Filosofía de la U. de Chile), Lieta Vivaldi (Doctora en Sociología e investigadora CEDEA), Luis Guzmán (Artista e investigador CEDEA), Iván Torres Apablaza (Doctor (c) en Filosofía de la U. de Chile y académico e investigador de la U. Andrés Bello) y Claudia Calquín Donoso (Académica e investigadora de la Facultad de Humanidades USACH).

Para conocer más detalles de esta nueva sesión del seminario y sobre la trayectoria de Maurizio Lazzarato, conversamos con uno de los panelistas, el profesor Iván Torres Apablaza, quien además es director de Disenso, revista de pensamiento político que publicó uno de los últimos artículos del pensador italiano titulado el “¡El virus es el capitalismo!” y quien conoce en profundidad el trabajo que realiza el expositor invitado.

En este sentido, el profesor Torres señala que Lazzarato es vinculado a lo que se suele concebir como la corriente postoperaista, donde destaca una lectura crítica del trabajo de Marx, a través de la cual se intenta poner de relieve el carácter productor, no tan sólo de valor y relaciones de explotación fundadas en la contradicción capital-trabajo, sino de relaciones sociales y subjetividades que concierne al capitalismo. “Las influencias intelectuales en Lazzarato, ciertamente son más amplias, alcanzado a filósofos como Gilles Deleuze, Felix Guattari, Michel Foucault y Gabriel Tarde. Esto no quiere decir que Lazzarato sea un pensador de referencias o comentarios, sino que, más bien, en la distancia que lo separa de sus lecturas, se hacen distinguibles contribuciones específicas al pensamiento crítico contemporáneo. Por ejemplo, la problematización desarrollada en torno al trabajo inmaterial y su papel en los procesos ampliados de valorización; su concepto de noo-política con el que ha intentado dar cuenta de una tecnología de gobierno propia de las sociedades de control, cuyo papel es lo que, en términos generales, podría ser denominado como “el gobierno del alma” (opiniones, información, memoria). Más recientemente, encontramos trabajos enfocados en pensar el lugar de la deuda al interior de los procesos de acumulación capitalista y la recuperación del pensamiento estratégico como ingrediente fundamental de una crítica al capitalismo y su régimen de guerra”, indica el académico.

Respecto a lo que plantea Lazzarato en su artículo sobre la relación entre el virus y el capitalismo, ¿es la forma en que se manejó y está manejando la pandemia en Chile un ejemplo de cómo se prefiere salvar la economía antes que a la población?

Lo primero que podría decir es que la pandemia deviene crisis a propósito de la incapacidad de los sistemas sanitarios de hacer frente a la alta demanda de atención. Pero este, claramente, no es un problema de los sistemas sanitarios, sino del modo en que las políticas económicas neoliberales han desmantelado la salud pública, con pocas excepciones, a lo largo del mundo. Lo que ha primado en la organización de los sistemas sanitarios es un principio de gestión económica sobre la infraestructura, el personal médico, los insumos y los enfermos. Esto se ha traducido en un fortalecimiento del negocio de salud privada frente a los sistemas públicos de salud, los que siempre han estado, más o menos, en crisis, incluso antes de la pandemia, al tener que operar con bajos presupuestos estatales y con políticas de corto plazo, incapaces de hacer frente a las necesidades de salud de la población (sobre todo, de aquella que más enferma que es la población empobrecida). Todas estas, dicho en términos muy generales, son expresiones específicas de los criterios neoliberales de gestión de empresas aplicados a la administración gubernamental de la salud.

Un segundo aspecto que Lazzarato ha puesto de relieve al pensar la pandemia, es la tentación de recurrir a la clave biopolítica para interpretar las tecnologías de control dispuesta por la crisis sanitaria. Digo tentación, por cuanto no hay duda de la relación o anudamiento entre política y vida que la pandemia ha reafirmado como ingrediente insoslayable de la política contemporánea. Sin embargo, en la formulación de Michel Foucault, la biopolítica se encuentra orientada a la protección de la vida de la población, ya sea de forma directa –por ejemplo, a través de un sistema de salud– o bien, a través de mediaciones que implican intervenciones en el medio ambiente vital. Lo que la pandemia ha mostrado, en cambio, es una lógica de “hundidos” y “salvados”. Basta poner atención a los últimos datos sobre la pandemia en Chile: la mayor cantidad de muertes se está produciendo en el sistema público de salud, donde las personas se atienden gratis o con presupuestos reducidos. Incluso, existen datos que dan cuenta de personas que ni siquiera alcanzaron a llegar a las unidades sanitarias. Esto quiere decir que la mayor cantidad de la población se encuentra en una situación de abandono, echada a su propia suerte. El emprendimiento individual no es otra cosa que esto. El éxito depende de cada quien, es una cuestión estrictamente individual, lo mismo respecto a la protección y mantención de la vida. En este punto, me parece interesante constatar la respuesta gubernamental: lo que vemos es la articulación de un campo discursivo que tributa en la individualización del problema sanitario. De un lado, un discurso jurídico-penal que culpabiliza al contagiado y, de otro, un discurso económico que establece la sanción, a través de una multa en dinero cuando no cumples las medidas sanitarias. Lo relevante, me parece, es que este campo discursivo es capaz de producir un “sentido común individualizante”, frente al cual, cualquier respuesta gubernamental de protección a la población, queda completamente anulada.

En este momento, tienes más probabilidades de sobrevivir al virus si dispones de dinero para pagar por salud privada, que garantice atención oportuna, personal calificado y acceso a insumos médicos que permitan un adecuado tratamiento. Si lo pensamos, veremos que ocurre algo muy similar en educación: si dispones de los medios económicos para estudiar en un colegio privado, tienes mayores probabilidades de éxito social, no tan sólo por la calidad de los conocimientos adquiridos sino, fundamentalmente, por el capital social y cultural que conseguirás comprar. La consecuencia, es que finalmente una sociedad organizada con arreglo al principio de la competencia y el valor económico, ha producido y está produciendo, procesos masivos de precarización y fragilización de la existencia, que no tan sólo tienen expresiones en formas de vida precarias, sino directamente en verse expuestas y arrojados a la muerte.

Es cierto que Michel Foucault consideró que el imperativo de protección biopolítica de la población, coincide con el reverso de exponer a otros a una muerte general. Es lo que él constató en relación a la máquina de muerte nazi, durante la segunda guerra mundial. Es decir, se expone a unos para salvar a otros. Sin embargo, en nuestra experiencia, lo que se ha privilegiado en la gestión de la pandemia no es precisamente la protección de la vida de la población, incluso, aunque se trate de un muy reducido sector. Las estrategias llamadas sanitarias, se parecen mucho más a estrategias económicas. El “vitalismo capitalista” lo que protege es la jovialidad del mercado y si con ello debe exponer a la población, no tiene ningún problema ético en hacerlo. De hecho, no tiene principio ético alguno que oriente sus operaciones. Si consideramos lo ocurrido en Chile, encontramos fenómenos bastante inquietantes. Por ejemplo, la llamada “ley de protección al empleo”, no es otra cosa que una disposición para que los empleadores puedan despedir a sus trabajadores sin ninguna sanción legal, es decir, pasando por sobre los derechos laborales. Aquí, la protección no se dirige al trabajador que, luego del despido, queda desempleado y arrojado a su “capacidad emprendedora”, sino a las empresas y la amortiguación de sus pérdidas. Las “cuarentenas dinámicas” se han implementado para no bloquear completamente la circulación de mercancías. Algo similar ocurre con el “retorno a clases”, donde los establecimientos públicos no tienen capacidad de procesar las medidas de distancia física requeridas, mientras los sostenedores de colegios privados presionan al gobierno al ver reducidas sus cuotas de ganancia. Entonces, abrir la ciudad sin protección ni seguro, arrojados a probar suerte, es precisamente el signo de una racionalidad doctrinal que no puede aceptar la crisis de sus propios postulados. En Chile, la crisis del capitalismo neoliberal se ha enfrentado con más neoliberalismo.

En esta misma línea, según tu parecer, ¿se justifica mantener el estado de excepción en nuestro país debido a la situación sanitaria o este recurso se está usando como excusa para poder controlar a la ciudadanía frente al inminente regreso del estallido social y el proceso constituyente?

En sintonía o como problema correlativo a lo que señalaba, encontramos el estado de excepción. Antes de la pandemia, en Chile vivimos un proceso de revuelta, que se expresó como una crítica colectiva a una situación de injusticia, precariedad y abandono sostenida durante décadas por estas mismas políticas fundadas en la doctrina neoliberal. Si hay algo que Lazzarato y su lectura de Marx, ha puesto de relieve y es de utilidad para nuestro contexto, es que el capitalismo, al tiempo que intensifica sus procesos de acumulación, masifica la precarización de la población. El dogma neoliberal según el cual, es la competencia el operador fundamental del progreso, en Chile ha revelado ser una falacia. Al mismo tiempo, no hay que olvidar que esta doctrina sólo logró ser implementada en el país de manera forzada, esto es, gracias a un régimen autoritario que hizo de la muerte y el miedo, un ingrediente fundamental de disciplinamiento de la sociedad. El papel de la violencia sobre los cuerpos, en este punto es crucial. Y el Estado participó activamente de este proyecto.

Frente a la voluntad crítica que supone la revuelta de “Octubre”, la respuesta gubernamental ha consistido en activar medidas represivas contra la población. En el ámbito de la macro-política, no ha cambiado sustantivamente nada desde octubre a la fecha. Precisamente porque el foco de respuesta ha sido la contención y anulación del conflicto. La criminalización de la protesta, las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, tributan a este objetivo. Uno podría pensar que aquello que la teoría política denomina “fuerza legítima”, en Chile no ha tenido por propósito el resguardo securitario de la población y sus instituciones, sino directamente el castigo a los cuerpos insumisos multiplicados a lo largo del país.

El que estas tecnologías políticas se hayan extendido a lo largo de la pandemia, nos muestra el siguiente problema: no se trata de un “gobierno de la pandemia” sino “a través de la pandemia”. Y el objeto de gobierno es precisamente una población en estado de revuelta. Incluso, en un nivel más profundo, el estado de excepción emerge como la tecnología política fundamental, puesto que se ha renunciado a gobernar o gestionar el conflicto y, en su lugar, se lo reprime activamente a través de la violencia o la disposición de su amenaza probable. Por ejemplo, el que en Chile permanezcamos durante meses en “toque de queda”, con militares en las calles provistos de fusiles de asalto, no nos habla de medidas sanitarias para combatir la propagación de un virus. Es evidente. Más bien, la pandemia es un acontecimiento que se ha recodificado políticamente para intervenir, a propósito de ella, un problema que excede la dimensión sanitaria.

Lo interesante es que la apertura es inevitable. Como todos los esfuerzos apuntan a reestablecer un orden fundado en el mercado, no es posible sostener una sociedad en torno a la coacción y el encierro: cada vez que se produce el mínimo resquicio, la revuelta se reactiva y los cuerpos insumisos vuelven a recuperar el espacio público. La voluntad crítica es inagotable, sobre todo cuando lo que está en juego es la vida misma en toda su complejidad. En un plano micro-político, la revuelta ha dispuesto un escenario en que es posible pensar y plantear problematizaciones colectivas respecto a la vida y sus condiciones. Al mismo tiempo, ha permitido recuperar significantes, palabras pretendidas olvidadas o incluso, superadas por las políticas neoliberales. Progresivamente, la voluntad crítica vuelva a interrogar el capitalismo, y darse por tarea el problema de interrumpir sus lógicas de muerte y abandono. Se trata de una voluntad incipiente, cuyo principal desafío es la articulación de la multiplicidad que la recorre. Este es, tal vez, un ingreso posible al problema mayor de las transformaciones.

El estreno del encuentro se realizará el lunes 19 de octubre desde las 17:00 horas (Chile) y será transmitido por Facebook Live desde las cuentas de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, del Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) y de la Red Humaniora.

 

 

 

 

 

 

Profesor Jaime Rodríguez Alba será el invitado en la segunda sesión del seminario “Estado de excepción-excepción del Estado”

La segunda sesión del seminario internacional “Estado de excepción-excepción del Estado. Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia”, que organiza el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con colaboración de la Red Humaniora, se realizará el próximo lunes 7 de septiembre y tendrá como expositor a Jaime Rodríguez Alba, profesor de la Universidad Siglo 21 de Córdoba, Argentina.

El profesor Rodríguez Alba, quien es Doctor en Filosofía por la UNED e investigador en temas de ética aplicada a los cargos públicos en el CIJS (Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales) de la Universidad Nacional de Córdoba,  ha titulado su presentación “Gobernanza ética para sociedades equitativas”, una temática que él ha investigado en diversos trabajos, como por ejemplo (por citar los más recientes), “La gestión ética como herramienta de responsabilización y combate a la corrupción”, “La aplicación de la ética en el diseño de infraestructuras éticas para las instituciones públicas” o “La comunidad del juicio reflexionante. Bases filosóficas para la creación de comunidades de práctica ética en las instituciones públicas”, de próxima aparición.

En la sesión el invitado dialogará con el profesor Iñigo Álvarez, académico del CEDEA de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con quien desarrollará una conversación en torno al tema mencionado. Según explica el profesor Álvarez, al igual que en la primera sesión del seminario, habrá una exposición inicial del expositor invitado, en diálogo con el entrevistador, seguida de algunas preguntas de los asistentes. “Entre otros asuntos, el profesor Rodríguez Alba hablará en general de la aplicación de la ética al ámbito de la gestión pública, de la gobernanza ética, y en particular de la situación argentina y de la gestión que allí se ha llevado a cabo”, indica.

Al respecto, frente a la pregunta de la importancia de tratar estos temas y de realizar estos conversatorios, el profesor Álvarez señala que por un lado, sin tener que referirse a ninguna situación en particular, no se puede dejar de reflexionar sobre lo importante de valorar desde una perspectiva ética la gestión de los gobiernos. “Cualquier crítica que queramos hacer, cualquier propuesta de mejora, sugerencia o consejo que queramos dar, sólo tiene sentido si se hace con un criterio sólido, desde una perspectiva bien fundamentada. Desde luego, la perspectiva ética no es la única desde la que se puede evaluar la gestión pública, pero sí me parece la más importante para el desarrollo de nuestra vida en sociedad” , reflexiona el académico.

En este sentido, Iñigo Álvarez destaca que esa valoración crítica a la que se refiere cobra más importancia todavía en las condiciones actuales y añade: “La crisis que, en distinto grado y en diferentes ámbitos (sanitario, económico, social, político, etc.), ha afectado a todas las sociedades hace que en este momento sea fundamental preguntarse por la gestión que han desarrollado los gobiernos”.

“Conocer la realidad de otros países, sobre todo de países tan cercanos como Argentina, nos permite contar con una referencia que puede arrojar luz para el análisis del caso propio, puede ayudarnos a hacer una evaluación más afinada y unas sugerencias más acertadas”, finaliza el académico del CEDEA, quien aprovecha de invitar a los/as interesados/as a participar en esta segunda sesión de este seminario internacional, que tendrá la misma estructura y formato que la primera sesión realizada el pasado 27 de julio.

El encuentro se realizará el lunes 7 de septiembre desde las 16:00 horas (Chile) y será transmitido por Facebook Live desde las cuentas de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile , del Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) y de la Red Humaniora.

Filósofa Judith Butler participará en ciclo de conversaciones en torno al estalido social y la pandemia

“Estado de excepción-excepción del Estado: Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia” es el nombre del seminario organizado por el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con colaboración de Humaniora. La  primera sesión se realizará el próximo lunes 27 de julio y tendrá como invitada a la destacada académica Judith Butler.

La temática base del seminario es la relación entre la pandemia y el descontento social, tanto en Chile como a nivel internacional, como dos caras de una misma moneda que refleja las inequidades y contradicciones del horizonte neoliberal. En este sentido el encuentro está planeado como una instancia interdisciplinar en donde se puedan discutir, desde diferentes perspectivas, las implicancias de estos dos fenómenos aparentemente separados, pero que se pueden entrelazar cuando las miradas que los cuestionan provienen desde distintos ámbitos académicos.

El profesor Raul Villarroel, Coordinador Académico de Humaniora y miembro del CEDEA de la Universidad de Chile que organiza la actividad, señala que se ha planificado generar un ciclo de conversaciones con personajes destacados que durante el último tiempo han tenido roles protagónicos en cuanto al analisis de los acontecimientos referidos. “Uno de los objetivos de organizar este ciclo de diálogos es dar curso a una reflexión sobre los últimos acontecimientos que han sacudido al planeta. Tanto en lo que dice relación con la pandemia global como con los movimientos de resistencia política que se han venido gestando en diversas partes del mundo desde el año pasado”, indica el académico.

En esta línea destaca la importancia que tiene para nuestras disciplinas, como son las Humanidades, las Ciencias Sociales, el Arte y la Comunicación, generar estas instancias de conversación y reflexión frente a temas tan importantes y contingentes como los que se proponen en este seminario. “Discutir respecto de las causas, las consecuencias o las implicancias que ambos fenómenos, el estallido social de octubre pasado y la pandemia, pueden tener es hoy un deber ineludible para todos quienes nos dedicamos a las tareas del pensamiento. Particularmente, porque tal como la realidad lo ha venido demostrando, la falta de un análisis global de dichos fenómenos ha contribuido a su agravamiento y ha dejado toda una fatalidad que no alcanzará jamás un punto de resolución mediante la sola provisión de argumentos técnicos o razones económicas para su esclarecimiento. La advertencia y la tematización de lo más profundo y significativo de la experiencia humana que subyace al tiempo presente es precisamente materia primordial de preocupación de nuestras disciplinas, por lo que representa para todos nosotros un compromiso pensar en todo cuanto está ocurriendo, una tarea que no podemos rehuir. Hoy menos que nunca, cuando lo que está en juego no es ni más ni menos que la vida misma”, señala.

Frente a la pregunta a que si cree que el mundo post COVID / Estallido Social vendrá con cambios importantes en la sociedad chilena, Raúl Villarroel argumenta que las desigualdades que ambas experiencias han puesto al descubierto de manera indesmentible han dejado entrever un sufrimiento humano que no habíamos sido capaces de advertir completamente, aunque siempre estuvo ante nuestros ojos. Al respecto señala: “Confío en que los acontecimientos de los últimos meses tendrán un efecto transformador en nuestra sociedad. Se habrá corrido una suerte de velo que hasta hace poco nos impedía vernos con claridad a nosotros mismos. Por eso, ahora que somos cada vez más conscientes de la inestabilidad y las precariedades que habían venido asolando a nuestra existencia durante las décadas pasadas, nos cabe esperar que tanto estremecimiento traiga consigo un principio de cambio y nuestra sociedad avance hacia nuevos derroteros de justicia social y mayor igualdad. No me gustaría pensar que el tejido social de nuestro país llegue a verse aún más fracturado de lo que ya está si de todo esto, al final de cuentas, no resulta otra cosa que una transformación  simplemente cosmética del status quo hasta ahora prevaleciente, o una concentración todavía peor del poder y la riqueza que la que ya hemos conocido”.

Lieta Vivaldi: Las crisis recientes han evidenciado y profundizado las tremendas desigualdades que ya existían”.

La Doctora en Sociología y miembro del CEDEA de la Universidad de Chile, Lieta Vivladi, será la encargada de entrevistar y conducir el diálogo que se realizará con Judith Butler el 27 de julio y explica que la idea de realizar estos ciclos de conversación surge en el contexto de conmemorar los 20 años del CEDEA, con una instancia donde se pueda reflexionar sobre las crisis y quiebres que hemos vivido los últimos meses.

En este sentido destaca la importancia de que el primer converstorio sea con una figura tan relevante como Judith Butler, ya que es una filósofa fundamental para discutir la articulación de algunos fenómenos clave de la actualidad a través de su pensamiento. “Las crisis recientes han evidenciado y profundizado las tremendas desigualdades que ya existían. El virus, por ejemplo, no ataca a todos y todas por igual, ya que ciertas condiciones materiales pre-existentes ejercen una función discriminatoria que no podemos obviar más. Butler se pregunta entonces por las vidas que importan y las vidas que no; las articulaciones que se hallan tras el hecho de que la muerte de algunas personas es vista como una pérdida “aceptable” (negando el duelo y la manifestación de la humanidad patente y subyacente) y otras no. En este sentido ella también posiciona como una labor de las humanidades pensar qué valor le damos a las vidas y nos permite pensar la violencia que las desigualdades estructurales implican. Asimismo, Butler ha planteado la vulnerabilidad no como un estado pasivo, victimizante e inmovilizante, sino por el contrario como parte fundamental de la acción política: muchas acciones de resistencia se forman precisamente ahí, en contextos de precariedad (precariousness)”, indica Vivladi.

Lieta Vivaldi también relexiona respecto a qué sucederá en nuestras sociedades y en especial en Chile una vez que la pandemia y el estallido social lleguen a su fin e indica que pese a que por la situación sanitaria las manifestaciones sociales ya no son en las calles, han tenido gran importancia en rearticulaciones como redes de solidaridad de las mismas organizaciones barriales, desde los mismos movimientos de base, organizaciones feministas y tantos otros.

“El estallido social puso de manifiesto que el modelo neoliberal extractivista imperante debía ser transformado y la fuerza del proceso constituyente así lo reafirma. El transitar a un estado social en que los derechos económicos, sociales y culturales sean prioritarios y redistribuir el poder – que en este momento ha conllevado a una profunda desconfianza en el Estado y quienes gobiernan- serán claves para pensar nuestro habitar. Asimismo, la pandemia ha evidenciado temas que ya no pueden invisibilizarse: la crisis no afecta a todos y todas por igual y son grupos históricamente marginados quienes sufren las peores consecuencias. Los trabajos reproductivos, por ejemplo, no son remunerados y son realizados mayoritariamente por mujeres, lo mismo los trabajos de cuidado que son esenciales, pero han sido absolutamente precarizados. También temas claves como cuál es la ciudad que queremos vivir, rompiendo la clásica dicotomía público/privado. Necesitamos poner en el centro a la vida y no los mercados, despertando una imaginación crítica para las posibilidades de poder respetar y convivir con la naturaleza”, analiza la académica.

Finalmente frente a la pregunta sobre la importancia de realizar esta clase de eventos en la contingencia actual, especialmente lo que signfica el uso de plataformas virtuales para poder lograr comunicarnos, Lieta Vivaldi señala que ha sido una tremenda experimentación social, ya que significa repensar los medios en que generamos y transmitimos conocimiento y reconoce que como académicos/as y como activistas todavía están aprendiendo a familiarizarse con estos nuevos modos de habitar lo político de manera digital. “Por extraño e incómodo que nos parezca es de suma importancia seguir articulando la resistencia en estos nuevos medios. Por una parte, tenemos un evento como el que presentamos en el cual una de las filósofas más importantes actuales, Judith Butler, está presente desde miles de kilómetros. Esto antes no era habitual y sin duda fortalece redes e intercambio de información y conocimiento. Las mismas universidades, repositorios de museos y distintas instituciones han liberado libros, obras de arte, teatro, etcétera. Pero, por otra parte, existen muchas diferencias en la posibilidad de acceder a estos modos de tecnología: personas no tienen acceso a internet, o no tienen condiciones materiales para poder trabajar desde los espacios que habitan, o tienen que asumir tareas de cuidado que impiden poder tener tiempo para sí mismas. Por ello las desigualdades siguen estando presente y tenemos un deber de considerarlas en nuestras prácticas”, concluye la encargada de dialogar con Judith Butler.

La primera sesión de diálogos donde participará la filósofa Judith Butler, será el próximo lunes 27 de julio a partir de las 16:00 horas (Chile), contará con la moderación de Lieta Vivaldi y la acompañaran el académico Rodrigo Karmy, el Grupo de Estudios Género y Raza: miradas interseccionales y Noam Vilches de la Universidad de Chile.

El encuentro será transmitido por Facebook Live desde la cuenta del CEDEA de la Universidad de Chile y de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

Exposiciones del ciclo “Estado de excepción-excepción del Estado: Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia”

  • Judith Butler / Dialogante: Lieta Vivaldi. Fecha: lunes 27 de julio, 16:00 horas (en Chile). “Non-violence and Equality: Reflections in Pandemic Life”.
  • Jaime Rodriguez Alba / Dialogante: Íñigo Álvarez. Fecha: lunes 7 de septiembre, 16:00 horas (en Chile). “El papel del Estado y su función en la construcción de sociedades más equitativas; ética y gobernanza”.
  • Maurizio Lazzarato / Dialogante: Lieta Vivaldi. Fecha: Octubre 2020
  • Blanca Rodríguez López / Dialogante: Por definir. Fecha: lunes 2 de noviembre, 12:00 horas (en Chile). “El COVID en España: el abandono de las residencias de mayores y las condiciones de vida de los temporeros emigrantes”.

 

Las actividades están dirigidas a todo público, y se espera su participación para fomentar el diálogo con las y los exponentes.

 

Cursos disponibles – Movilidad Académica Humaniora 2° Semestre 2020

¡Atención! Informamos que ya se encuentran publicados en el sitio web de Humaniora los primeros cursos disponibles para la Movilidad Académica de la Red Humaniora, correspondientes al 2º Semestre 2020.

Les recordamos que esta es la primera publicación de cursos con aquellos programas que enviaron su oferta disponible en la primera convocatoria realizada. La fecha de la segunda publicación con la totalidad de cursos disponibles para la Movilidad Académica Humaniora del segundo semestre 2020 la estaremos informando oportunamente.

Toda la información de los cursos actualmente disponibles en el siguiente enlace: http://www.humaniora.cl/formulario-pre-inscripcion/

SENTIDO Y FUNCIÓN DE LOS SABERES HUMANÍSTICOS Y SOCIALES EN TIEMPOS DEL COVID-19

Entrevista de Andrea Hidalgo (*) al Prof. Raúl Villarroel

 

Que nos enfrentamos a una nueva coyuntura es una premisa que parece recorrer en estos días los debates de disciplinas como las humanidades, las ciencias sociales, de la comunicación, la economía, etc. Tal nueva coyuntura habría comenzado, en nuestro país, en octubre del año  pasado con el denominado «estallido social»; refractándose a partir de marzo de este año, con la llegada de la amenaza del COVID-19, que parece congelar el dinamismo de la protesta, pero que continúa señalando la inestabilidad de las premisas de una filosofía política aún apoyada en los cimientos del liberalismo que estipula que es el interés individual el que permite la estructura y el funcionamiento social. En este contexto de quiebre, nuestras áreas disciplinarias se ven enfrentadas a una serie de nuevos requerimientos, tanto internos: derivados de sus propios objetos de estudio y metodologías para acercarse a la realidad; como externos: al ser exigidas de nuevas maneras por las sociedades que les crean y a las que piensan.

El Dr. Raúl Villarroel, Profesor Titular, académico e investigador del Departamento de Filosofía y del Centro de Estudios de Ética Aplicada de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, Coordinador Académico de HUMANIORA Red de Postgrados de las Universidades chilenas, nos ofrece algunas luces respecto de estas preguntas, contestando nuestras inquietudes en relación al rol de las Humanidades, Artes, Ciencias sociales y Comunicación en esta nueva contemporaneidad.

¿Cuál diría usted que eran las principales preocupaciones de nuestras áreas disciplinarias antes de octubre del año pasado? ¿De qué manera ellas se han transformado?

La pregunta me parece un tanto compleja. Pienso que se podría responder a ella al menos en dos sentidos.

En primer lugar, tengo la impresión de que las Humanidades (no sé si las Ciencias sociales también en este caso) se han vuelto de algún modo refractarias a una cierta lógica oficial de producción del conocimiento, desplegada hegemónicamente en el mundo durante las últimas décadas. A los saberes humanísticos (la filosofía, la historia, la literatura, la lingüística y otros) se les ha impuesto una legalidad procedimental que hoy muchos de sus cultores consideran ajena a su carácter esencial, porque intuyen que ha sido extraída de órdenes epistemologicos provenientes de otros regímenes de comprensión del mundo y la sociedad, definidos por criterios de rendimiento económico, fundamentalmente. Esto les ha hecho sentir que su libertad de pensamiento y acción están siendo cada vez más aherrojados y aquellos fines que se suponía debían históricamente perseguir les parecen ahora más difíciles de alcanzar. Pienso que hay una suerte de desnaturalización del ideario humanista que las disciplinas especializadas han resentido fuertemente, lo que las mantiene en vilo y ha tendido a acallar su verdad en el espacio público.

No obstante, en segundo término, también pienso que acontecimientos como los del estallido social de octubre pasado han favorecido el resurgimiento de una importante expectativa de rearticulación de su potencia analítica y crítica. En este caso, advierto con optimismo que, pese a los escollos que nuestro trabajo intelectual ha debido enfrentar, igualmente la fuerza de los hechos ha permitido constatar el valor y la relevancia que tiene un tipo de reflexión como la que despliegan las humanidades, indagando en la profundidad del sentido de la experiencia humana y social, más allá de la pura racionalidad instrumental con la que hoy se ordena el mundo globalizado, más allá de la organización político-económica de los registros algorítimicos que definen al presente histórico. Ello le permite a las humanidades dar con una clave de comprensión esencial del fenómeno humano y soportar con renovado vigor la defensa de la justicia social, que es lo que ha quedado incumplido fatídicamente por este sistema, constituyendo su imperdonable fallo ético e histórico, digamos.

Por lo mismo, no sé si la tarea a la que estamos llamados hoy sea seguir reclamando lastimosamente por la camisa de fuerza que nos han obligado a vestir, o si, con independencia de todas esas formalidades incómodas que tenemos que padecer, nuestro deber sea continuar inclaudicablemente alentando un pensamiento crítico, insobornable y siempre subversivo.

Los límites que definen lo que son cada una de nuestras disciplinas ¿se verán afectados desde ahora en adelante?

Tengo la impresión de que es muy difícil hoy en día hablar de “límites” de nuestras disciplinas. Todo me hace pensar que en el horizonte actual de los saberes -con mayor razón en el caso de las humanidades, las ciencias sociales, el arte o la comunicación- de lo que se trata es más bien de demostrar una capacidad de composición creciente de plexos convergentes de saber, de la producción de diálogos interepistémicos. El error, a mi modesto juicio, consistiría en creer que es posible sostener discursos estancos, parcelas reductivistas de intelección de la realidad. No veo cómo pudiera no hablarse de un trabajo sinérgico, cooperativo, solidario, transversal entre la filosofía, la historia, la lingüística, por citar algunos ejemplos. Es evidente que las inteligencias humanísticas más relevantes de los dos últimos siglos han demostrado la necesidad de pensar en conjunto aquello que nos interpela de casi idéntica manera en lo más esencial.

Si nuestras disciplinas fallan, es porque pueden llegar a quedar atomizadas y dar lugar a discursos ultraespecializados, cerrados sobre sí mismos, que se tornan irrelevantes ante el avance de la razón técnica globalizante. Estimo que debemos evitar a toda costa convertirnos en unos patéticos iniciados en esa “masonería de la erudición inútil” de la que hablaba Michel Foucault. Nuestro desafío es, sin duda, coexistir sin resistencias vanidosas y egóticas, cohabitar generosamente en el saber. Allí reside nuestra fuerza espiritual.

¿Cuáles son las ventajas y la debilidades de considerar al estallido social y a la pandemia del Coronavirus como parte de un mismo proceso socio-histórico en nuestro país? ¿Es preferible separar ambas instancias o fenómenos? ¿Cuáles son las consecuencias analíticas de ambas opciones?

Mucho me temo que, en relación con este gran estremecimiento que ha sacudido al mundo entero en los últimos meses, se ha comenzado a instalar en la conciencia pública una suerte de error perceptivo no insignificante. Con ello me quiero referir al hecho de que conforme se ha ido estabilizando con aparente legitimidad la idea de que la pandemia es un asunto exclusivamente sanitario, una situación que solo remite a la irrupción de una anomalía fatal en el orden infinitesimal de la vida orgánica, biológica, que afecta por rebote y de manera inesperada -para no decir casual- a la sociedad de nuestro tiempo, estamos tendiendo a obliterar la dimensión política y fundamentalmente económica que define al orden mundial y que, irremediablemente, debe considerarse como el telón de fondo de la crisis. No me parece posible desestimar que es en el contexto de una idea hegemónica de ciencia y un programa de investigación y desarrollo cientifico amarrados fuertemente a los objetivos y al interés del capital, donde se propicia la condición de riesgo que desencadena la desgraciada circunstancia que hoy está asolando al planeta.

Despolitizar, entonces, el análisis de esta pandemia, reducirlo a la simple exposición dramática y estadística de su expresión mórbida -por cierto dolorosa en extremo-, como quieren hacernos entender nuestras autoridades y los medios de comunicación, es perder de vista el verdadero origen del problema. Es en este sentido en que me parece que tanto la catástrofe virósica planetaria, como el cataclismo social que dejó a la vista el estallido de octubre pasado en nuestro país, resultan ser fenómenos finalmente concomitantes. Sus imprevistos efectos deletéreos permiten entender que, por cualquier vía, ha sido la vida humana, aquí y allá de igual modo, la que siempre estuvo al borde del abismo. Me parece que con todo esto no se puede sino constatar que la estructura jurídico-institucional de carácter neoliberal en la que se había querido sostener el orden social y la experiencia de las personas, hasta ahora de idéntica manera en el mundo, era en extremo inconsistente. Por tanto, no creo que debamos caer en una anodina indulgencia y terminar siendo aquiescentes con la idea de que todo ha sido solo una suerte de “destino fatal” que se ha cernido sobre la humanidad, porque considero que hay responsabilidades que alguna vez deberán establecerse, de modo que superado este momento aciago haya expectativas de justicia y ojalá el poder se reconfigure y redistribuya de mejor manera. Alguien tendrá que pagar esta cuenta.

En medio de una serie de análisis que adelantan tanto la permanencia del neoliberalismo como el surgimiento de una nueva era política y social ¿Podría adelantarnos algunos escenarios sociales post-contingencia? ¿Qué rol jugarán nuestras disciplinas en cada uno de ellos?

Es muy difícil ocupar el rol de adivino en estos tiempos. Observo con distancia el papel a mi juicio penoso que algunos colegas filósofos de relevancia mundial, e incluso otros de nuestro medio local, se han apresurado a cumplir ante esta inefable circunstancia. Creo que varios de ellos van a tener que arrepentirse de muchas de sus aseveraciones, más aún cuando una buena parte de sus dichos han rayado casi en el delirio. De todas maneras, me parece claro que hay experiencias que calarán hondo en la psicología de los ciudadanos. Es probable que muchos de nosotros archivemos en nuestra memoria emotiva registros indelebles del padecimiento al que nos hemos visto sometidos en estos días de encierro y soledad, condenados a echar mano a las escasas reservas anímicas y creativas que nos van quedando para subsistir, a salvo de la enfermedad, en medio de este caos. No obstante, más allá de aquello, pienso que difícilmente las cosas van a cambiar en lo sustantivo luego de todo esto. Excepto, porque de esta crisis emerja una peor concentración del poder y del capital que la que hasta ahora ha existido en el mundo. Tal presumible reordenamiento del mapa geopolítico mundial -según me atrevo a estimar- tenderá a favorecer a los mismos actores que hasta ahora han manejado a su arbitrio los destinos de la humanidad.

Por lo mismo -aunque sin calcular la medida de su efecto, por cierto-, creo que se podría abrir a partir de mañana una gigantesca oportunidad para seguir hablando con toda propiedad y pensando criticamente el futuro desde nuestras disciplinas y conocimientos. Siempre confiando en que ninguna racionalidad técnica o económica será capaz de agotar el espectro de explicaciones posibles de aquello que nunca es del mismo modo, que es la vida humana. Para eso estamos y estaremos desde ahora dispuestos, supongo. Confiaremos, entonces, en que “donde hay peligro, crece también lo que nos salva”.

Santiago, 07 de abril de 2020.

(*) Licenciada en Sociología y Magíster en Historia por la Universidad de Chile. Licenciada en Cine documental por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Doctora (c) en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Chile. Secretaria Ejecutiva de la Red de Postgrados HUMANIORA.

Filósofos y académicos lanzan libro que analiza y reflexiona el estallido social chileno

“EVADIR. La filosofía piensa la revuelta de octubre de 2019” es el nombre de la publicación que compila textos escritos por 57 filósofos y académicos de distintas universidades chilenas, recogiendo reflexiones y análisis críticos referidos al momento social y político que vive el país desde octubre del año pasado, la cual fue lanzada este jueves 12 de marzo en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

El lanzamiento del libro fue conducido por el profesor Raúl Villarroel, Coordinador Académico de Humaniora, quien además es autor de uno de los textos y forma parte del comité editorial de la publicación. En el panel de presentación participaron Carlos Ruiz Schneider (Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile), Claudia Gutierrez (Directora del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile), Jorge Olivares (Autor y Doctorante en Filosofía por la Universidad de Chile), Rodrigo Karmy (Académico del Departamento de Filosofía y del Centro de Estudios Árabes de la Universidad de Chile y Cristobal Balbontín (Compilador de la publicación).

Para Carlos Ruiz Schneider, decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, la actividad fue muy significativa ya que además del lanzamiento del libro, la jornada fue la oportunidad para inaugurar y usar por primera vez el auditorio del nuevo edificio de la facultad. “Marca un índice, ya que para esto es que están estos auditorios, para hacer cosas que tengan impacto. Me parece una oportunidad que yo felicto, ya que realmente no era fácil sacar un texto como este a 5 meses de octubre, por lo que me parece por todos lados algo bien memorable”, señala la autoridad.

El libro publicado a principios de este año por la Editorial Libros del Amanecer, con sus cerca de 500 páginas, representa una obra colectiva llevada a cabo por 57 académicos y académicas pertenecientes al mundo de la filosofía chilena, provenientes de diversas instituciones tanto nacionales como internacionales, motivados por los recientes acontecimientos que han sacudido la escena social y política de nuestro país a partir del 18 de octubre del 2019.

En este sentido el profesor Raúl Villarroel señala que han querido expresar su sentimiento y su reflexión personal frente a lo acontecido, con el único propósito de aportar una perspectiva de análisis filosófico que estimule una mejor comprensión de lo que está sucediendo en el país. “Para ello, hemos creído oportuno poner a consideración del público lector esta verdadera acción de pensamiento, que esperamos contribuya a darle mayor espesor al análisis de la realidad actual y nos permita a todas y todos los chilenos abrir una perspectiva más amplia de comprensión de nuestro propio ser histórico nacional, del que nunca deberíamos desentendernos y que hoy más que nunca nos interpela a buscar juntos caminos de construcción de una sociedad más justa, igualitaria, diversa y equitativa, profundamente respetuosa de la vida en todos los sentidos” explica el Coordinador Académico de Humaniora.

Por su parte Cristobal Balbontin, académico de la Universidad Austral y uno de los compiladores del libro junto a Ricardo Salas de la Universidad Católica de Temuco, en el marco de su presentación en el lanzamiento, profundizó en cómo el libro fue construido para reflexionar sobre los acontecimientos, pero señaló que la falta de distancia temporal muchas veces puede castigar al lector y en ese sentido invita a poner atención a la fecha en que los textos fueron elaborados. “Desde ese punto de vista lo que ustedes leerán en este libro es un pensamiento en curso, algunos de los cuales son extraordinariamente fragmentarios y no por eso no goza del valor que le da esas consideraciones intempestivas que pueden haber sobre los acontecimientos. Precisamente para salvarlo de esta debilidad es que el texto fue construido tratando de relacionar los textos con las fechas de los acontecimientos en que cada uno de ellos fue escrito, de tal manera de que el libro reflexiona recorriendo una elipse que comienza en algunos días previos al 18 de octubre hasta el 01 de noviembre donde ya la luz de los acontecimientos ya estaban a la vista”, indica el Doctor en Filosofía y académico de la UACh.

Además de los compiladores antes mencionados, “EVADIR. La filosofía piensa la revuelta de octubre de 2019”, contó con un Comité Editorial compuesto por Pablo Aguayo, Valentina Bulo, Iván Canales, Ricardo Espinoza, Pablo Pulgar, Rodrigo Pulgar, Mario Samaniego y Raúl Villarroel.

Portada del libro «EVADIR. La filosofía piensa la revuelta de octubre de 2019».

Presentación del libro en el nuevo auditorio de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

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  1. Convocatoria Revista Meridional N°19

    abril 21, 2021 @ 8:00 am - marzo 15, 2022 @ 5:00 pm