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Filósofa Judith Butler participará en ciclo de conversaciones en torno al estalido social y la pandemia

“Estado de excepción-excepción del Estado: Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia” es el nombre del seminario organizado por el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con colaboración de Humaniora. La  primera sesión se realizará el próximo lunes 27 de julio y tendrá como invitada a la destacada académica Judith Butler.

La temática base del seminario es la relación entre la pandemia y el descontento social, tanto en Chile como a nivel internacional, como dos caras de una misma moneda que refleja las inequidades y contradicciones del horizonte neoliberal. En este sentido el encuentro está planeado como una instancia interdisciplinar en donde se puedan discutir, desde diferentes perspectivas, las implicancias de estos dos fenómenos aparentemente separados, pero que se pueden entrelazar cuando las miradas que los cuestionan provienen desde distintos ámbitos académicos.

El profesor Raul Villarroel, Coordinador Académico de Humaniora y miembro del CEDEA de la Universidad de Chile que organiza la actividad, señala que se ha planificado generar un ciclo de conversaciones con personajes destacados que durante el último tiempo han tenido roles protagónicos en cuanto al analisis de los acontecimientos referidos. “Uno de los objetivos de organizar este ciclo de diálogos es dar curso a una reflexión sobre los últimos acontecimientos que han sacudido al planeta. Tanto en lo que dice relación con la pandemia global como con los movimientos de resistencia política que se han venido gestando en diversas partes del mundo desde el año pasado”, indica el académico.

En esta línea destaca la importancia que tiene para nuestras disciplinas, como son las Humanidades, las Ciencias Sociales, el Arte y la Comunicación, generar estas instancias de conversación y reflexión frente a temas tan importantes y contingentes como los que se proponen en este seminario. “Discutir respecto de las causas, las consecuencias o las implicancias que ambos fenómenos, el estallido social de octubre pasado y la pandemia, pueden tener es hoy un deber ineludible para todos quienes nos dedicamos a las tareas del pensamiento. Particularmente, porque tal como la realidad lo ha venido demostrando, la falta de un análisis global de dichos fenómenos ha contribuido a su agravamiento y ha dejado toda una fatalidad que no alcanzará jamás un punto de resolución mediante la sola provisión de argumentos técnicos o razones económicas para su esclarecimiento. La advertencia y la tematización de lo más profundo y significativo de la experiencia humana que subyace al tiempo presente es precisamente materia primordial de preocupación de nuestras disciplinas, por lo que representa para todos nosotros un compromiso pensar en todo cuanto está ocurriendo, una tarea que no podemos rehuir. Hoy menos que nunca, cuando lo que está en juego no es ni más ni menos que la vida misma”, señala.

Frente a la pregunta a que si cree que el mundo post COVID / Estallido Social vendrá con cambios importantes en la sociedad chilena, Raúl Villarroel argumenta que las desigualdades que ambas experiencias han puesto al descubierto de manera indesmentible han dejado entrever un sufrimiento humano que no habíamos sido capaces de advertir completamente, aunque siempre estuvo ante nuestros ojos. Al respecto señala: “Confío en que los acontecimientos de los últimos meses tendrán un efecto transformador en nuestra sociedad. Se habrá corrido una suerte de velo que hasta hace poco nos impedía vernos con claridad a nosotros mismos. Por eso, ahora que somos cada vez más conscientes de la inestabilidad y las precariedades que habían venido asolando a nuestra existencia durante las décadas pasadas, nos cabe esperar que tanto estremecimiento traiga consigo un principio de cambio y nuestra sociedad avance hacia nuevos derroteros de justicia social y mayor igualdad. No me gustaría pensar que el tejido social de nuestro país llegue a verse aún más fracturado de lo que ya está si de todo esto, al final de cuentas, no resulta otra cosa que una transformación  simplemente cosmética del status quo hasta ahora prevaleciente, o una concentración todavía peor del poder y la riqueza que la que ya hemos conocido”.

Lieta Vivaldi: Las crisis recientes han evidenciado y profundizado las tremendas desigualdades que ya existían”.

La Doctora en Sociología y miembro del CEDEA de la Universidad de Chile, Lieta Vivladi, será la encargada de entrevistar y conducir el diálogo que se realizará con Judith Butler el 27 de julio y explica que la idea de realizar estos ciclos de conversación surge en el contexto de conmemorar los 20 años del CEDEA, con una instancia donde se pueda reflexionar sobre las crisis y quiebres que hemos vivido los últimos meses.

En este sentido destaca la importancia de que el primer converstorio sea con una figura tan relevante como Judith Butler, ya que es una filósofa fundamental para discutir la articulación de algunos fenómenos clave de la actualidad a través de su pensamiento. “Las crisis recientes han evidenciado y profundizado las tremendas desigualdades que ya existían. El virus, por ejemplo, no ataca a todos y todas por igual, ya que ciertas condiciones materiales pre-existentes ejercen una función discriminatoria que no podemos obviar más. Butler se pregunta entonces por las vidas que importan y las vidas que no; las articulaciones que se hallan tras el hecho de que la muerte de algunas personas es vista como una pérdida “aceptable” (negando el duelo y la manifestación de la humanidad patente y subyacente) y otras no. En este sentido ella también posiciona como una labor de las humanidades pensar qué valor le damos a las vidas y nos permite pensar la violencia que las desigualdades estructurales implican. Asimismo, Butler ha planteado la vulnerabilidad no como un estado pasivo, victimizante e inmovilizante, sino por el contrario como parte fundamental de la acción política: muchas acciones de resistencia se forman precisamente ahí, en contextos de precariedad (precariousness)”, indica Vivladi.

Lieta Vivaldi también relexiona respecto a qué sucederá en nuestras sociedades y en especial en Chile una vez que la pandemia y el estallido social lleguen a su fin e indica que pese a que por la situación sanitaria las manifestaciones sociales ya no son en las calles, han tenido gran importancia en rearticulaciones como redes de solidaridad de las mismas organizaciones barriales, desde los mismos movimientos de base, organizaciones feministas y tantos otros.

“El estallido social puso de manifiesto que el modelo neoliberal extractivista imperante debía ser transformado y la fuerza del proceso constituyente así lo reafirma. El transitar a un estado social en que los derechos económicos, sociales y culturales sean prioritarios y redistribuir el poder – que en este momento ha conllevado a una profunda desconfianza en el Estado y quienes gobiernan- serán claves para pensar nuestro habitar. Asimismo, la pandemia ha evidenciado temas que ya no pueden invisibilizarse: la crisis no afecta a todos y todas por igual y son grupos históricamente marginados quienes sufren las peores consecuencias. Los trabajos reproductivos, por ejemplo, no son remunerados y son realizados mayoritariamente por mujeres, lo mismo los trabajos de cuidado que son esenciales, pero han sido absolutamente precarizados. También temas claves como cuál es la ciudad que queremos vivir, rompiendo la clásica dicotomía público/privado. Necesitamos poner en el centro a la vida y no los mercados, despertando una imaginación crítica para las posibilidades de poder respetar y convivir con la naturaleza”, analiza la académica.

Finalmente frente a la pregunta sobre la importancia de realizar esta clase de eventos en la contingencia actual, especialmente lo que signfica el uso de plataformas virtuales para poder lograr comunicarnos, Lieta Vivaldi señala que ha sido una tremenda experimentación social, ya que significa repensar los medios en que generamos y transmitimos conocimiento y reconoce que como académicos/as y como activistas todavía están aprendiendo a familiarizarse con estos nuevos modos de habitar lo político de manera digital. “Por extraño e incómodo que nos parezca es de suma importancia seguir articulando la resistencia en estos nuevos medios. Por una parte, tenemos un evento como el que presentamos en el cual una de las filósofas más importantes actuales, Judith Butler, está presente desde miles de kilómetros. Esto antes no era habitual y sin duda fortalece redes e intercambio de información y conocimiento. Las mismas universidades, repositorios de museos y distintas instituciones han liberado libros, obras de arte, teatro, etcétera. Pero, por otra parte, existen muchas diferencias en la posibilidad de acceder a estos modos de tecnología: personas no tienen acceso a internet, o no tienen condiciones materiales para poder trabajar desde los espacios que habitan, o tienen que asumir tareas de cuidado que impiden poder tener tiempo para sí mismas. Por ello las desigualdades siguen estando presente y tenemos un deber de considerarlas en nuestras prácticas”, concluye la encargada de dialogar con Judith Butler.

La primera sesión de diálogos donde participará la filósofa Judith Butler, será el próximo lunes 27 de julio a partir de las 16:00 horas (Chile), contará con la moderación de Lieta Vivaldi y la acompañaran el académico Rodrigo Karmy, el Grupo de Estudios Género y Raza: miradas interseccionales y Noam Vilches de la Universidad de Chile.

El encuentro será transmitido por Facebook Live desde la cuenta del CEDEA de la Universidad de Chile y de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

Exposiciones del ciclo “Estado de excepción-excepción del Estado: Conversaciones en torno al estallido social y la pandemia”

  • Judith Butler / Dialogante: Lieta Vivaldi. Fecha: lunes 27 de julio, 16:00 horas (en Chile). “Non-violence and Equality: Reflections in Pandemic Life”.
  • Jaime Rodriguez Alba / Dialogante: Íñigo Álvarez. Fecha: lunes 7 de septiembre, 16:00 horas (en Chile). “El papel del Estado y su función en la construcción de sociedades más equitativas; ética y gobernanza”.
  • Maurizio Lazzarato / Dialogante: Lieta Vivaldi. Fecha: Octubre 2020
  • Blanca Rodríguez López / Dialogante: Por definir. Fecha: lunes 2 de noviembre, 12:00 horas (en Chile). “El COVID en España: el abandono de las residencias de mayores y las condiciones de vida de los temporeros emigrantes”.

 

Las actividades están dirigidas a todo público, y se espera su participación para fomentar el diálogo con las y los exponentes.

 

Cursos disponibles – Movilidad Académica Humaniora 2° Semestre 2020

¡Atención! Informamos que ya se encuentran publicados en el sitio web de Humaniora los primeros cursos disponibles para la Movilidad Académica de la Red Humaniora, correspondientes al 2º Semestre 2020.

Les recordamos que esta es la primera publicación de cursos con aquellos programas que enviaron su oferta disponible en la primera convocatoria realizada. La fecha de la segunda publicación con la totalidad de cursos disponibles para la Movilidad Académica Humaniora del segundo semestre 2020 la estaremos informando oportunamente.

Toda la información de los cursos actualmente disponibles en el siguiente enlace: http://www.humaniora.cl/formulario-pre-inscripcion/

SENTIDO Y FUNCIÓN DE LOS SABERES HUMANÍSTICOS Y SOCIALES EN TIEMPOS DEL COVID-19

Entrevista de Andrea Hidalgo (*) al Prof. Raúl Villarroel

 

Que nos enfrentamos a una nueva coyuntura es una premisa que parece recorrer en estos días los debates de disciplinas como las humanidades, las ciencias sociales, de la comunicación, la economía, etc. Tal nueva coyuntura habría comenzado, en nuestro país, en octubre del año  pasado con el denominado «estallido social»; refractándose a partir de marzo de este año, con la llegada de la amenaza del COVID-19, que parece congelar el dinamismo de la protesta, pero que continúa señalando la inestabilidad de las premisas de una filosofía política aún apoyada en los cimientos del liberalismo que estipula que es el interés individual el que permite la estructura y el funcionamiento social. En este contexto de quiebre, nuestras áreas disciplinarias se ven enfrentadas a una serie de nuevos requerimientos, tanto internos: derivados de sus propios objetos de estudio y metodologías para acercarse a la realidad; como externos: al ser exigidas de nuevas maneras por las sociedades que les crean y a las que piensan.

El Dr. Raúl Villarroel, Profesor Titular, académico e investigador del Departamento de Filosofía y del Centro de Estudios de Ética Aplicada de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, Coordinador Académico de HUMANIORA Red de Postgrados de las Universidades chilenas, nos ofrece algunas luces respecto de estas preguntas, contestando nuestras inquietudes en relación al rol de las Humanidades, Artes, Ciencias sociales y Comunicación en esta nueva contemporaneidad.

¿Cuál diría usted que eran las principales preocupaciones de nuestras áreas disciplinarias antes de octubre del año pasado? ¿De qué manera ellas se han transformado?

La pregunta me parece un tanto compleja. Pienso que se podría responder a ella al menos en dos sentidos.

En primer lugar, tengo la impresión de que las Humanidades (no sé si las Ciencias sociales también en este caso) se han vuelto de algún modo refractarias a una cierta lógica oficial de producción del conocimiento, desplegada hegemónicamente en el mundo durante las últimas décadas. A los saberes humanísticos (la filosofía, la historia, la literatura, la lingüística y otros) se les ha impuesto una legalidad procedimental que hoy muchos de sus cultores consideran ajena a su carácter esencial, porque intuyen que ha sido extraída de órdenes epistemologicos provenientes de otros regímenes de comprensión del mundo y la sociedad, definidos por criterios de rendimiento económico, fundamentalmente. Esto les ha hecho sentir que su libertad de pensamiento y acción están siendo cada vez más aherrojados y aquellos fines que se suponía debían históricamente perseguir les parecen ahora más difíciles de alcanzar. Pienso que hay una suerte de desnaturalización del ideario humanista que las disciplinas especializadas han resentido fuertemente, lo que las mantiene en vilo y ha tendido a acallar su verdad en el espacio público.

No obstante, en segundo término, también pienso que acontecimientos como los del estallido social de octubre pasado han favorecido el resurgimiento de una importante expectativa de rearticulación de su potencia analítica y crítica. En este caso, advierto con optimismo que, pese a los escollos que nuestro trabajo intelectual ha debido enfrentar, igualmente la fuerza de los hechos ha permitido constatar el valor y la relevancia que tiene un tipo de reflexión como la que despliegan las humanidades, indagando en la profundidad del sentido de la experiencia humana y social, más allá de la pura racionalidad instrumental con la que hoy se ordena el mundo globalizado, más allá de la organización político-económica de los registros algorítimicos que definen al presente histórico. Ello le permite a las humanidades dar con una clave de comprensión esencial del fenómeno humano y soportar con renovado vigor la defensa de la justicia social, que es lo que ha quedado incumplido fatídicamente por este sistema, constituyendo su imperdonable fallo ético e histórico, digamos.

Por lo mismo, no sé si la tarea a la que estamos llamados hoy sea seguir reclamando lastimosamente por la camisa de fuerza que nos han obligado a vestir, o si, con independencia de todas esas formalidades incómodas que tenemos que padecer, nuestro deber sea continuar inclaudicablemente alentando un pensamiento crítico, insobornable y siempre subversivo.

Los límites que definen lo que son cada una de nuestras disciplinas ¿se verán afectados desde ahora en adelante?

Tengo la impresión de que es muy difícil hoy en día hablar de “límites” de nuestras disciplinas. Todo me hace pensar que en el horizonte actual de los saberes -con mayor razón en el caso de las humanidades, las ciencias sociales, el arte o la comunicación- de lo que se trata es más bien de demostrar una capacidad de composición creciente de plexos convergentes de saber, de la producción de diálogos interepistémicos. El error, a mi modesto juicio, consistiría en creer que es posible sostener discursos estancos, parcelas reductivistas de intelección de la realidad. No veo cómo pudiera no hablarse de un trabajo sinérgico, cooperativo, solidario, transversal entre la filosofía, la historia, la lingüística, por citar algunos ejemplos. Es evidente que las inteligencias humanísticas más relevantes de los dos últimos siglos han demostrado la necesidad de pensar en conjunto aquello que nos interpela de casi idéntica manera en lo más esencial.

Si nuestras disciplinas fallan, es porque pueden llegar a quedar atomizadas y dar lugar a discursos ultraespecializados, cerrados sobre sí mismos, que se tornan irrelevantes ante el avance de la razón técnica globalizante. Estimo que debemos evitar a toda costa convertirnos en unos patéticos iniciados en esa “masonería de la erudición inútil” de la que hablaba Michel Foucault. Nuestro desafío es, sin duda, coexistir sin resistencias vanidosas y egóticas, cohabitar generosamente en el saber. Allí reside nuestra fuerza espiritual.

¿Cuáles son las ventajas y la debilidades de considerar al estallido social y a la pandemia del Coronavirus como parte de un mismo proceso socio-histórico en nuestro país? ¿Es preferible separar ambas instancias o fenómenos? ¿Cuáles son las consecuencias analíticas de ambas opciones?

Mucho me temo que, en relación con este gran estremecimiento que ha sacudido al mundo entero en los últimos meses, se ha comenzado a instalar en la conciencia pública una suerte de error perceptivo no insignificante. Con ello me quiero referir al hecho de que conforme se ha ido estabilizando con aparente legitimidad la idea de que la pandemia es un asunto exclusivamente sanitario, una situación que solo remite a la irrupción de una anomalía fatal en el orden infinitesimal de la vida orgánica, biológica, que afecta por rebote y de manera inesperada -para no decir casual- a la sociedad de nuestro tiempo, estamos tendiendo a obliterar la dimensión política y fundamentalmente económica que define al orden mundial y que, irremediablemente, debe considerarse como el telón de fondo de la crisis. No me parece posible desestimar que es en el contexto de una idea hegemónica de ciencia y un programa de investigación y desarrollo cientifico amarrados fuertemente a los objetivos y al interés del capital, donde se propicia la condición de riesgo que desencadena la desgraciada circunstancia que hoy está asolando al planeta.

Despolitizar, entonces, el análisis de esta pandemia, reducirlo a la simple exposición dramática y estadística de su expresión mórbida -por cierto dolorosa en extremo-, como quieren hacernos entender nuestras autoridades y los medios de comunicación, es perder de vista el verdadero origen del problema. Es en este sentido en que me parece que tanto la catástrofe virósica planetaria, como el cataclismo social que dejó a la vista el estallido de octubre pasado en nuestro país, resultan ser fenómenos finalmente concomitantes. Sus imprevistos efectos deletéreos permiten entender que, por cualquier vía, ha sido la vida humana, aquí y allá de igual modo, la que siempre estuvo al borde del abismo. Me parece que con todo esto no se puede sino constatar que la estructura jurídico-institucional de carácter neoliberal en la que se había querido sostener el orden social y la experiencia de las personas, hasta ahora de idéntica manera en el mundo, era en extremo inconsistente. Por tanto, no creo que debamos caer en una anodina indulgencia y terminar siendo aquiescentes con la idea de que todo ha sido solo una suerte de “destino fatal” que se ha cernido sobre la humanidad, porque considero que hay responsabilidades que alguna vez deberán establecerse, de modo que superado este momento aciago haya expectativas de justicia y ojalá el poder se reconfigure y redistribuya de mejor manera. Alguien tendrá que pagar esta cuenta.

En medio de una serie de análisis que adelantan tanto la permanencia del neoliberalismo como el surgimiento de una nueva era política y social ¿Podría adelantarnos algunos escenarios sociales post-contingencia? ¿Qué rol jugarán nuestras disciplinas en cada uno de ellos?

Es muy difícil ocupar el rol de adivino en estos tiempos. Observo con distancia el papel a mi juicio penoso que algunos colegas filósofos de relevancia mundial, e incluso otros de nuestro medio local, se han apresurado a cumplir ante esta inefable circunstancia. Creo que varios de ellos van a tener que arrepentirse de muchas de sus aseveraciones, más aún cuando una buena parte de sus dichos han rayado casi en el delirio. De todas maneras, me parece claro que hay experiencias que calarán hondo en la psicología de los ciudadanos. Es probable que muchos de nosotros archivemos en nuestra memoria emotiva registros indelebles del padecimiento al que nos hemos visto sometidos en estos días de encierro y soledad, condenados a echar mano a las escasas reservas anímicas y creativas que nos van quedando para subsistir, a salvo de la enfermedad, en medio de este caos. No obstante, más allá de aquello, pienso que difícilmente las cosas van a cambiar en lo sustantivo luego de todo esto. Excepto, porque de esta crisis emerja una peor concentración del poder y del capital que la que hasta ahora ha existido en el mundo. Tal presumible reordenamiento del mapa geopolítico mundial -según me atrevo a estimar- tenderá a favorecer a los mismos actores que hasta ahora han manejado a su arbitrio los destinos de la humanidad.

Por lo mismo -aunque sin calcular la medida de su efecto, por cierto-, creo que se podría abrir a partir de mañana una gigantesca oportunidad para seguir hablando con toda propiedad y pensando criticamente el futuro desde nuestras disciplinas y conocimientos. Siempre confiando en que ninguna racionalidad técnica o económica será capaz de agotar el espectro de explicaciones posibles de aquello que nunca es del mismo modo, que es la vida humana. Para eso estamos y estaremos desde ahora dispuestos, supongo. Confiaremos, entonces, en que “donde hay peligro, crece también lo que nos salva”.

Santiago, 07 de abril de 2020.

(*) Licenciada en Sociología y Magíster en Historia por la Universidad de Chile. Licenciada en Cine documental por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Doctora (c) en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Chile. Secretaria Ejecutiva de la Red de Postgrados HUMANIORA.

Filósofos y académicos lanzan libro que analiza y reflexiona el estallido social chileno

“EVADIR. La filosofía piensa la revuelta de octubre de 2019” es el nombre de la publicación que compila textos escritos por 57 filósofos y académicos de distintas universidades chilenas, recogiendo reflexiones y análisis críticos referidos al momento social y político que vive el país desde octubre del año pasado, la cual fue lanzada este jueves 12 de marzo en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

El lanzamiento del libro fue conducido por el profesor Raúl Villarroel, Coordinador Académico de Humaniora, quien además es autor de uno de los textos y forma parte del comité editorial de la publicación. En el panel de presentación participaron Carlos Ruiz Schneider (Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile), Claudia Gutierrez (Directora del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile), Jorge Olivares (Autor y Doctorante en Filosofía por la Universidad de Chile), Rodrigo Karmy (Académico del Departamento de Filosofía y del Centro de Estudios Árabes de la Universidad de Chile y Cristobal Balbontín (Compilador de la publicación).

Para Carlos Ruiz Schneider, decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, la actividad fue muy significativa ya que además del lanzamiento del libro, la jornada fue la oportunidad para inaugurar y usar por primera vez el auditorio del nuevo edificio de la facultad. “Marca un índice, ya que para esto es que están estos auditorios, para hacer cosas que tengan impacto. Me parece una oportunidad que yo felicto, ya que realmente no era fácil sacar un texto como este a 5 meses de octubre, por lo que me parece por todos lados algo bien memorable”, señala la autoridad.

El libro publicado a principios de este año por la Editorial Libros del Amanecer, con sus cerca de 500 páginas, representa una obra colectiva llevada a cabo por 57 académicos y académicas pertenecientes al mundo de la filosofía chilena, provenientes de diversas instituciones tanto nacionales como internacionales, motivados por los recientes acontecimientos que han sacudido la escena social y política de nuestro país a partir del 18 de octubre del 2019.

En este sentido el profesor Raúl Villarroel señala que han querido expresar su sentimiento y su reflexión personal frente a lo acontecido, con el único propósito de aportar una perspectiva de análisis filosófico que estimule una mejor comprensión de lo que está sucediendo en el país. “Para ello, hemos creído oportuno poner a consideración del público lector esta verdadera acción de pensamiento, que esperamos contribuya a darle mayor espesor al análisis de la realidad actual y nos permita a todas y todos los chilenos abrir una perspectiva más amplia de comprensión de nuestro propio ser histórico nacional, del que nunca deberíamos desentendernos y que hoy más que nunca nos interpela a buscar juntos caminos de construcción de una sociedad más justa, igualitaria, diversa y equitativa, profundamente respetuosa de la vida en todos los sentidos” explica el Coordinador Académico de Humaniora.

Por su parte Cristobal Balbontin, académico de la Universidad Austral y uno de los compiladores del libro junto a Ricardo Salas de la Universidad Católica de Temuco, en el marco de su presentación en el lanzamiento, profundizó en cómo el libro fue construido para reflexionar sobre los acontecimientos, pero señaló que la falta de distancia temporal muchas veces puede castigar al lector y en ese sentido invita a poner atención a la fecha en que los textos fueron elaborados. “Desde ese punto de vista lo que ustedes leerán en este libro es un pensamiento en curso, algunos de los cuales son extraordinariamente fragmentarios y no por eso no goza del valor que le da esas consideraciones intempestivas que pueden haber sobre los acontecimientos. Precisamente para salvarlo de esta debilidad es que el texto fue construido tratando de relacionar los textos con las fechas de los acontecimientos en que cada uno de ellos fue escrito, de tal manera de que el libro reflexiona recorriendo una elipse que comienza en algunos días previos al 18 de octubre hasta el 01 de noviembre donde ya la luz de los acontecimientos ya estaban a la vista”, indica el Doctor en Filosofía y académico de la UACh.

Además de los compiladores antes mencionados, “EVADIR. La filosofía piensa la revuelta de octubre de 2019”, contó con un Comité Editorial compuesto por Pablo Aguayo, Valentina Bulo, Iván Canales, Ricardo Espinoza, Pablo Pulgar, Rodrigo Pulgar, Mario Samaniego y Raúl Villarroel.

Portada del libro «EVADIR. La filosofía piensa la revuelta de octubre de 2019».

Presentación del libro en el nuevo auditorio de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

Cursos disponibles para la Movilidad Académica Humaniora del 1º Semestre 2020

En total son 104 los cursos para la Movilidad Académica Humaniora, correspondiente al 1º Semestre 2020, que fueron enviados por los distintos programas que son parte de la Red, los cuales ya se encuentran publicados en el sitio web de Humaniora. 

Les recordamos que los cursos se pueden pre inscribir online lo que permite que los procesos de movilidad sigan funcionando pese a la contingencia que vive el país. Por la misma razón, dentro de los próximos días anunciaremos una tercera convocatoria para que se puedan sumar más cursos a la oferta de este semestre, lo cual estaremos informando oportunamente.

Para ver la totalidad de la oferta disponible hasta el momento y poder elegir el o los cursos de su interés, ingresar a: http://www.humaniora.cl/formulario-pre-inscripcion/

Decanos, decanas y representantes se reunieron en el VIII Consejo Directivo Académico de Humaniora

La reunión que se realizó en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile tuvo como uno de sus principales objetivos dar cuenta de la labor realizada por el equipo ejecutivo y la coordinación académica de la Red durante el año 2019.

 

En la ocasión el coordinador académico de Humaniora Raúl Villarroel, junto al equipo ejecutivo dieron a conocer al consejo algunos de los principales temas en los que se trabajó durante el año como fue la Encuesta de Satisfacción Humaniora, el reporte anual de la Movilidad Interna Humaniora (MIH), el trabajo realizado por el Área de Comunicaciones y el libro recopilatorio de Humaniora que proximamente será lanzado.

Además se realizaron algunas propuestas preliminares de trabajo para el año 2020, entre las que se encuentran la reactivación de las comisiones de Movilidad y Políticas Públicas de Humaniora, el proyecto de creación de una publicación periódica no indexada de la Red y la posibilidad de realizar una jornada de reflexión sobre la contingencia actual que vive el país.

El encuentro también fue la oportunidad para dar la bienvenida a la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unversidad Católica de Temuco, nueva unidad académica que se incorpora a Humaniora, la cual estuvo representada por su decana Magaly Cabrolié. “Para la Facultad nuestra, incorporarnos a la Red lo vemos como un aspecto muy positivo que nos permite proyectar nuestros programas de postgrado, generar mucha más movilidad para nuestros estudiantes de postgrado y poder visibilizar nuestros programas, tanto el doctorado como los programas de magíster y los nuevos programas que se vienen prontamente”, indicó al respecto la decana.

Magaly Cabrolié, Decana de la Facultad de Ciencias
Sociales y Humanidades de la Unversidad Católica de Temuco junto a Raúl Villarroel, Coordinador Académico de Humaniora.

Por su parte Carlos Ruiz Schneider, decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, institución anfitriona de la reunión, destacó que el proyecto de la Red esté progresando en términos de ampliación y también en el sentido de fortalecer el intercambio académico de nuestras disciplinas. “La Red Humaniora para la Facultad de Filosofía y Humanidades es muy importante, porque tiene que ver con parte de nuestro proyecto de decanato, que es el fortalecimiento y la defensa del tema de las humanidades en el país y a nivel de la sociedad, por lo que este es un proyecto que le tengo mucho afecto y respaldo completamente”, señaló el académico.

En la reunión participaron: Raúl Villarroel (Coordinador Académico de la Red Humaniora), Carlos Ruiz Schneider (Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile), Felipe Trujillo (Universidad Alberto Hurtado), Giselle Alvarado (Universidad Alberto Hurtado), Pamela Figueroa (Universidad de Santiago), Magaly Cabrolié (Decana de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unversidad Católica de Temuco), Andrés Bobenrieth (Universidad de Valparaíso), Edson Faúndez (Universidad de Concepción) y René Venegas (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso).

Magíster en Estudios Literarios y Culturales Latinoamericanos PUCV – Convocatoria 2020

El Magíster en Estudios Literarios y Culturales Latinoamericanos (MELCLA) de la PUCV ha abierto su convocatoria para el año académico 2020. A continuación, se incluye información sobre el programa, los requisitos de postulación, y el proceso de selección.

 

Magíster en Estudios Literarios y Culturales Latinoamericanos

Orientado a licenciados y profesionales en las humanidades y ciencias sociales, el Magíster en Estudios Literarios y Culturales Latinoamericanos (MELCLA) tiene como objetivo la profundización de la investigación en el campo de la literatura y la cultura. El plan de estudios abarca la pluralidad de producción literaria y tradiciones discursivas hispánicas, con énfasis en en el mundo latinoamericano desde la época colonial hasta el siglo XXI. El programa ofrece un enfoque interdisciplinario que busca la reflexión en torno a las transformaciones sociales y culturales de América Latina, a fin de entregar herramientas críticas y teóricas actualizadas para el desarrollo óptimo de la investigación y la docencia.

La malla curricular se organiza a partir de tres áreas de investigación y docencia, desarrolladas por los académicos del Departamento de Literatura del ILCL:

  • Literatura latinoamericana
  • Estudios de la cultura
  • Teoría crítica

Estas áreas se implementarán a través de seis cursos obligatorios y tres seminarios de especialidad optativos. A esto se agrega un seminario de grado a realizarse en el último semestre, cuyo objetivo es conducir a la obtención de título dentro de cuatro semestres.

Requisitos de Postulación:

  • Certificado de título
  • Currículum vitae
  • Concentración de notas
  • Carta de intención que especifica área de interés
  • Trabajo académico (20 páginas Times New Roman, interlineado doble)
  • Demostrar comprensión lectora en otro idioma (Inglés, Francés, Alemán o Portugués)
  • Entrevista personal (entre el 7 a 11 de enero, 2019)

Proceso de Selección:

Una vez cerrado el plazo de recepción de documentos, el director del programa deja las postulaciones a disposición de los profesores del claustro con el fin de evaluar los antecedentes de cada postulante y determinar el listado de candidatos que serán convocados a una entrevista personal. La entrevista, a cargo de una comisión compuesta por 3 miembros del claustro, sigue una pauta establecida que se enfoca en la experiencia académica del/de la postulante y su capacidad para desarrollar y concluir un proyecto de investigación. Cada miembro de la comisión también puede plantearle preguntas al/a la postulante sobre los documentos de su postulación o sobre su experiencia académica e intereses de investigación. Concluida la entrevista, la comisión discute los méritos del/la candidata/a, completa un formulario elaborado para esta instancia, y le asigna un puntaje en base a este formulario. A partir de los insumos presentados por las y los postulantes y los informes elaborados por las distintas comisiones, el director del programa y el comité académico hacen un listado de los candidatos que serán admitidos. Finalmente, esta lista es discutida y aprobada en una reunión del claustro. Los resultados serán informados a las y los postulantes vía correo electrónico.

Los documentos de postulación se envían a:

Carola Ponce (Secretaria de Postgado)

Correo: postgradoliteratura@pucv.cl

Teléfono: (32) 227 4000

La recepción de documentos se cierra el 20 de diciembre de 2019.

Se puede encontrar más información sobre el programa y sobre el Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje (ILCL) en el siguiente enlace: http://www.ilcl.ucv.cl/postgrados/melcla/.

Por favor dirijan sus consultas al Director del programa (bryan.green@pucv.cl; 32 227 3196) o a la Secretaria de Postgrados del ILCL (postgradoliteratura@pucv.cl; 32 227 4000).

Un Nuevo Contrato o Pacto Social

Carta firmada por un grupo de Premios Nacionales de Historia frente a la contingencia actual que vive el país, la cual fue publicada el lunes 4 de noviembre de 2019 en el diario El Mercurio. Entre los firmantes se encuentra el profesor Jorge Hidalgo Lehuedé, Premio Nacional de Historia 2004 y anterior Coordinador Académico de la Red Humaniora:

Los Premios Nacionales de Historia abajo firmantes han considerado que el papel de los científicos en general, y de los historiadores en particular, no es meramente contemplar y analizar la realidad contemporánea, esperando la necesaria distancia del tiempo para emitir un «juicio objetivo» y, de paso, evitando pronunciar algún «juicio de valor». Al contrario, creemos que es el momento de emitir juicio sobre  lo que está aconteciendo en el país porque, precisamente nuestro conocimiento sobre la Historia de Chile nos permite recordar, advertir y prever algunos acontecimientos para evitar mayores sufrimientos a la sociedad nacional. De igual modo, enfocar nuestros juicios en los valores que están en riesgo en este momento crucial. Nos dolería profundamente que pase a la Historia de Chile esta fecha, iniciada el 18 de octubre, por los muertos y heridos -mayoritariamente jóvenes­ que ha dejado la violencia y la represión; por el regreso de los militares a las calles; por la desidia y sordera de los políticos en general y del Gobierno en particular. Cuando deberían escribirse páginas sobre  la expresión ciudadana más masiva y extendida por todo el país de la Historia de Chile, cuya demanda se puede sintetizar en una sola frase: «un nuevo contrato social”.

La ciudadanía demostró que cree en la libertad de expresión como en lo colectivo. La desconfianza hacia las instituciones no ha sido por carencia de capital cívico; al contrario, las marchas desplegadas en todo Chile expresan una toma de conciencia del papel de la ciudadanía en el porvenir del país. Estas acciones épicas ejercidas desde la sociedad profunda fortalecen la importancia de las ciencias sociales, donde la historia y la educación cívica son fundamentales, a pesar de las actuales directrices del Ministerio de Educación

Condenamos la violencia estructural con igual énfasis que lo hacemos con la violencia que proviene de los agentes del Estado que violan los derechos fundamentales de las personas. Así también condenamos decididamente a la violencia delictual expresada en saqueos y destrucción de la propiedad pública y privada.

No ahondaremos en el diagnóstico que, al parecer, es compartido por la gran mayoría de la población donde la desigualdad se ha transformado en una flagrante violación de los derechos  humanos. No se trata de discutir si la sociedad chilena actual es más o menos pobre que aquella de los siglos XIX o XX, sino que la brecha económica, social y cultural es notoriamente más amplia y profunda. Aquí ponemos el acento en el necesario rescate de la educación pública, porque la desigualdad en Chile se inicia tanto desde la cuna como desde el aula.

La codicia sin límites, sea pecuniaria o de poder político, está en la base de la corrupción. Codicia profundizada por un modelo neoliberal impuesto en dictadura que pretendía confundir a la democracia con el mercado. Sabemos que el sistema capitalista puede desenvolverse con eficacia en regímenes no democráticos, incluyendo dictaduras; por lo mismo, la defensa de la democracia es, ante todo, un imperativo ético. Una manera de corregir esta inequidad es cambiando  este modelo neoliberal por otro donde el Estado asuma sus responsabilidades sociales interviniendo en aquellas industrias que han abusado de la confianza pública y de los sectores más débiles de la sociedad, como los ancianos, los niños, los enfermos, y además de otros que reciben el salario mínimo o se encuentran cesantes o con empleos precarios.

Creemos imprescindible que en Chile surja lo antes posible un nuevo contrato o pacto social (una nueva Constitución) a través de los mecanismos  que la tradición democrática contempla bajo un ambiente o clima social libre de presiones.

Los abajo firmantes nos comprometemos a observar  y valorar este proceso de cambios, sumándonos a esta mayoría que dejó de ser silenciosa.

LAUTARO NÚÑEZ ATENCIO

JORGE HIDALGO LEHUEDÉ

GABRIEL SALAZAR VERGARA

EDUARDO CAVIERES FIGUEROA

JORGE PINTO RODRÍGUEZ

SERGIO GONZÁLEZ MIRANDA

JULIO PINTO VALLEJOS

Premios Nacionales de Historia

 

Dr. Fernando Longás: hacia la investigación en redes y la internacionalización de la Filosofía

 

Entrevista del Prof. Dr. Raúl Villarroel, Coordinador Académico de la Red Humaniora, académico del Centro de Estudios de Ética Aplicada y del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile al Dr. Fernando Longás, Profesor Titular de Filosofía Moral y Política de la Universidad de Valladolid, quien acaba de realizar una visita de gestión académica entre el 3 y el 10 de septiembre a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

 

Profesor Longás, muy buenos días. Para iniciar esta entrevista, nos gustaría que nos informara respecto de los pasos académicos y administrativos que usted tuvo que dar para conseguir los recursos que le permitieron materializar esta iniciativa que finalmente lo trajo a nuestro país y a la Universidad de Chile.

Mi estancia en la Universidad de Chile ha sido gracias a una beca otorgada por la Unión Europea en el marco del programa ERASMUS+ K107 para movilidad académica que coordina la Universidad de Valladolid. Dentro de este programa muy amplio que destina fondos para movilidad de académicos, administrativos y estudiantes, y cuyo objetivo es potenciar las estrategias de modernización e internacionalización de las universidades implicadas, yo presenté un proyecto para llevar a cabo en la Universidad de Chile en la movilidad combinada de STA/STT que implicaba desarrollar docencia y gestión en los programas de formación de estudiantes de Filosofía. Gracias al proyecto presentado me han otorgado la beca que me ha permitido realizar esta estancia.

¿Nos podría contar cuál es el objetivo general que ha tenido su visita? ¿Cuáles son las gestiones específicas que usted ha venido a realizar a la Facultad de Filosofía y Humanidades?

El objetivo general de este proyecto es incrementar el nivel de excelencia de los estudios de pregrado en Filosofía que se imparten actualmente en la Universidad de Valladolid y en la Universidad de Chile, respectivamente. Para ello se busca fomentar la internacionalización de estos estudios, diseñando y promoviendo un programa de movilidad de estudiantes de pregrado entre ambas universidades, con reconocimiento de créditos. Se trata, por tanto, de ampliar y fortalecer la oferta académica que poseen los estudiantes del Grado en Filosofía de la Universidad de Valladolid y de la Licenciatura en Filosofía de la Universidad de Chile. Con este objetivo, estos días hemos estado revisando el sistema de créditos de los planes de estudio de ambas graduaciones con el fin de precisar las asignaturas y las áreas de estudio en las que resulta más fácil precisar puntos de convergencia y, por tanto, en los que podría ponerse en práctica un programa de movilidad de estudiantes. En la misma dirección de lo que comprende el proceso de internacionalización de las universidades, este proyecto busca generar espacios de intersección entre las líneas de investigación en Filosofía, actualmente en desarrollo en ambas instituciones, de modo de favorecer propuestas de proyectos de investigación en red.

En relación con los resultados que usted espera de su visita, cuéntenos, por favor, cuál es el nivel de impacto que usted quisiera que el proyecto que ha venido a proponer llegue a tener, o cómo se expresaría en términos de rendimiento académico si la iniciativa prosperara en un futuro de mediano plazo.

Respecto a este punto es preciso tener en cuenta que este proyecto reposa sobre una experiencia previa en programas de movilidad entre la Universidad de Valladolid y la Universidad de Chile a nivel de postgrado en Filosofía –hemos desarrollado ya dos programas de co-tutela doctoral, como usted bien recordará, porque participó personalmente dirigiendo uno de ellos. Y, además, reposa sobre una voluntad declarada por ambas partes en orden a que, en este proceso de internacionalización de ambas instituciones, se ponga especial atención en el desarrollo de las Humanidades, últimamente oprimidas por el prestigio de las ciencias y de sus aplicaciones en el campo del desarrollo de las nuevas tecnologías. El valor añadido que esperamos que tenga el poner en marcha un programa de movilidad de estudiantes de pregrado en Filosofía en el contexto recién descrito, dice relación con la formación de una masa crítica de estudiantes jóvenes que tendrán mejor preparación y una buena disposición, en el día de mañana, para colaborar en el desarrollo de proyectos de investigación en redes, lo que habrá de traducirse en la formación de un cuerpo de profesores de mayor calidad y con una mirada puesta más allá de las estrechas fronteras de nuestros países. Se espera, por tanto, que los estudiantes que hagan este tipo de movilidad irán construyendo puentes entre profesores de Filosofía de dos continentes diferentes, y estarán mucho más preparados y dispuestos a seguir posteriormente estudios de postgrado y realizar sus tesis en co-tutelas, generando un crecimiento en el proceso de internacionalización de las universidades en el área de las Humanidades.

Profesor Longás, usted es filósofo y como tal, con seguridad, debe ver con preocupación una cierta amenaza que se cierne inevitablemente sobre los saberes humanísticos, que hoy se ven cada vez más carentes de posibilidades para su expresión y ejercicio. En tal sentido, ¿cuál sería su diagnóstico al respecto y de qué modo piensa usted que se podría influir sobre la situación presente para avanzar hacia nuevas y mejores oportunidades de desarrollo disciplinar, en el caso de la Filosofía específicamente?

Es sabido que los estudios de Filosofía en el nivel de pregrado constituyen la base obligada para aquellos estudiantes que muestran talento, aptitudes e interés por la disciplina y por lo que ella significa como condición para desplegar un pensamiento crítico al interior de las Humanidades y de las Ciencias Sociales en general. Los estudios filosóficos, con sus diversas áreas de especialización, como la filosofía moral, la epistemología, la filosofía política, la filosofía de las ciencias, la estética y las éticas aplicadas, por nombrar sólo las más relevantes, no son, en sentido estricto, conducentes a un título profesional, y su campo de desarrollo, despliegue e influencia en la vida cultural, política y social se haya en la vida académica, universitaria y bajo el régimen de la educación continua. Para ello es imprescindible, dado el panorama político actual y las demandas que de ahí emanan hacia la educación universitaria, que los estudios de Filosofía existentes se fortalezcan creando acciones de colaboración entre las universidades que promuevan investigaciones en redes, docencias complementarias, doble graduaciones y co-tutelas (conducentes a lo que se denomina hoy “doctorados complejos”); sin la instauración de políticas que vayan en esta dirección, los estudios de Filosofía acaban convirtiéndose en espacios pequeños, de reproducción endógena del saber y sin mayor reconocimiento ni repercusión en el medio social. Es por ello que una parte importante de mis intereses y mi dedicación como docente e investigador en Filosofía ha estado orientada a la innovación de la docencia y la formación de los estudiantes de Filosofía mejorando su incorporación al mundo laboral y sus capacidades de intervención social, política y cultural. Al presentar este proyecto lo hago convencido de que hoy en día, dicha innovación y mejora sólo puede realizarse estableciendo y consolidando el trabajo en colaboración entre instituciones en una clara orientación hacia la internacionalización de los estudios universitarios en un campo del saber que es esencial para la preservación y desarrollo de subjetividades más críticas y capaces de pensar el mundo en su totalidad.

Ahora bien, ¿podría contarnos cuál ha sido la recepción que su iniciativa ha tenido por parte de las autoridades de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, tanto a nivel del Decanato como del Departamento de Filosofía u otras unidades? Se lo pregunto pensando en que el éxito de su gestión depende necesariamente de la voluntad y la disposición de muchas instancias orgánicas y, sobre todo, de la recepción que tengan de la iniciativa las personas que las componen.

Estoy sinceramente agradecido de todos aquellos y aquellas que me han acogido en esta Facultad, y satisfecho por el modo en que este proyecto, sin duda aún en construcción, ha sido recibido. Desde el Decano, Dr. Carlos Ruiz, con quien tuve una provechosa reunión para acordar vías que faciliten todos los aspectos referidos a la elaboración de los convenios específicos y las normativas que requerimos para avanzar en estos objetivos, hasta la Directora del Departamento de Filosofía, Dra. Claudia Gutiérrez y el Coordinador de la Licenciatura en Filosofía, Dr. Alan Martin, quienes se reunieron conmigo en varias ocasiones para revisar nuestros planes de estudio y el sistema de créditos. También ellos me han ayudado en la difusión y promoción de dos becas de las que podrían gozar en el próximo semestre de estudio dos estudiantes de pregrado para que cursen un semestre en la Universidad de Valladolid en lo que podríamos llamar una experiencia piloto de este proyecto. También debo agradecer la excelente disposición del Director del Centro de Estudios de Ética aplicada, Dr. Roberto Campos –y por cierto también la suya Dr. Villarroel, en su función de Coordinador académico de la Red Humaniora. Destaco el hecho de que con ustedes dos mantuve reuniones en vistas a comenzar un trabajo de colaboración internacional entre ambas instituciones. Me voy muy contento de haber podido cerrar esta visita con buenas perspectivas para un futuro trabajo colaborativo que vaya en beneficio de nuestros estudiantes.

* Texto original publicado en el Sitio Web de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

Prof. Raúl Villarroel participó en Escuela de Verano de la CEPAL

* Noticia publicada en el Sitio Web de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

El pasado jueves 5 de septiembre, el Prof. Dr. Raúl Villarroel, académico del Departamento de Filosofía y del Centro de Estudios de Ética Aplicada de nuestra Facultad, fue invitado en su calidad de experto en el ámbito de las Éticas Aplicadas a impartir la sesión de clausura de la Escuela de Verano sobre las Economías Latinoamericanas para América Latina y El Caribe, que anualmente organiza la CEPAL y que en su versión 2019 se celebró en Santiago de Chile.

En la ocasión, el profesor Villarroel dictó la conferencia magistral «Devastación antropogénica del medio natural. Hacia una ciudadanía ambiental», a la que asistieron más de cincuenta economistas, politólogos y cientistas sociales postgraduados en sus respectivas disciplinas, provenientes de Europa y América Latina.

La participación del Prof. Villarroel se enmarca en el gran impulso ambiental (environmental big push) propuesto por la CEPAL para transitar hacia un estilo de desarrollo más sostenible ambientalmente e inclusivo socialmente.

En su exposición, el filósofo de nuestra Facultad analizó éticamente la crisis ambiental del presente y postuló la necesidad de activar un mayor compromiso y participación política de los ciudadanos del mundo, para generar las respuestas requeridas ante esta crucial situación que afecta a nuestro planeta. Sus planteamientos motivaron significativamente a los asistentes y suscitaron un interesante debate de ideas al respecto.

El concepto de ciudadanía ambiental, para el Prof. Villarroel,  puede ser visto como una garantía para que la vida «resista a los cálculos explícitos del biopoder a los que se encuentra sometida». En este sentido, plantea que extender «las fronteras del diálogo ciudadano para debatir sobre el problema de una mayor inteligencia ambiental futura, constituye un camino de acción colectiva en procura del establecimiento próximo de una ciudadanía ambiental global y no solo restringida a un espacio territorial o geográfico particular«.

Para Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la instancia supera ampliamente un curso de economía. “Es una escuela de economía política, porque la CEPAL es un centro de pensamiento y nos hemos jugado por teorías del desarrollo, por ser pioneros en investigaciones técnicas, metodológicas, pero también por interpelar constantemente al modelo de desarrollo, por interpelar a la desigualdad, por interpelar a la economía tradicional. Esta es nuestra tarea”.

“La CEPAL ha seguido argumentando que el resultado del predominio de las coaliciones neoliberales ha conducido a desequilibrios sociales, económicos y ambientales. Y estos desequilibrios están poniendo en jaque la estabilidad del sistema internacional”.

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  1. Convocatoria Revista Contrapulso – Universidad Alberto Hurtado

    septiembre 21, 2020 @ 8:00 am - junio 15, 2021 @ 5:00 pm
  2. Revista POLIS: Convocatoria Nº 60 «Prácticas de resistencia en pandemia. Miradas interseccionales».

    marzo 29 @ 8:00 am - mayo 31 @ 5:00 pm
  3. Convocatoria Revista Meridional N°19

    abril 21, 2021 @ 8:00 am - marzo 15, 2022 @ 5:00 pm
  4. Convocatoria de artículos Volumen 4, N°1 – Revista Estudios Psicosociales Latinoamericanos

    abril 22 @ 8:00 am - junio 15 @ 5:00 pm
  5. Inauguración Año Académico 2021 – DEI UV

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